Durante la temporada de verano se incrementan las enfermedades gastrointestinales, como gastroenteritis, intoxicaciones alimentarias y hepatitis A, asociadas principalmente al consumo de agua no segura, alimentos mal conservados y deficiencias en la higiene.
Así lo informó el doctor Ricardo Rocha, médico gastroenterólogo y hepatólogo del Hospital Nacional Arzobispo Loayza, quien explicó que las altas temperaturas aceleran la multiplicación de virus, bacterias y parásitos en comidas y bebidas.
"En verano, un alimento que permanece a temperatura ambiente por pocas horas puede convertirse en un vehículo de infección", destacó el especialista. Enfatizó la importancia de mantener una correcta refrigeración, una cocción completa y la separación entre alimentos crudos y cocidos, señalando que incluso los alimentos refrigerados deben consumirse como máximo un día después de su preparación.
Grupos vulnerables y medidas de prevención
Los grupos más vulnerables son los niños menores de cinco años y los adultos mayores, quienes presentan mayor riesgo de deshidratación y complicaciones. El doctor Rocha recomendó acudir de inmediato a un establecimiento de salud ante signos de alarma como fiebre alta, vómitos persistentes, diarrea con sangre o dificultad para ingerir líquidos.
El médico advirtió que la hepatitis A también puede incrementarse en esta época, debido a su transmisión fecal-oral. En sus fases iniciales, esta enfermedad puede confundirse con una inflamación del estómago e intestinos, por lo que la aparición de orina oscura debe motivar una evaluación médica urgente. El Hospital Loayza invita a la población a prevenir consumiendo agua segura, alimentos bien cocidos y manteniendo una rigurosa higiene de manos.



