El presidente del Consejo de Ministros, Ernesto Álvarez, informó que el Ejecutivo ha reforzado la seguridad en las fronteras del país con mayor presencia de efectivos de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas ante un posible conflicto en Venezuela.
Precisó que las medidas que se apliquen serán proporcionales a la gravedad de la amenaza. "Si hay una confrontación bélica, incluso a nivel de una posible guerra civil en Venezuela, nuestras fronteras van a tener que ser resguardadas con un mayor número de efectivos", dijo el premier.
Postura sobre migración venezolana
También sostuvo que el Perú no tiene interés en acoger a personas que hayan trabajado con la dictadura de Hugo Chávez o Nicolás Maduro. "Nuestro interés es aliviar la crisis humanitaria que sufren nuestros hermanos venezolanos y puedan retornar lo antes posible para ayudar a la reconstrucción de su patria", afirmó. Agregó que un mayor despliegue fronterizo implicaría mayor gasto público y dejar de atender necesidades de la población para priorizar la defensa nacional.
Enfoque en inteligencia y lucha contra crimen
Sobre el estado de emergencia ampliado para Lima y Callao, Álvarez explicó que es una acción progresiva y que esperan "llegar a mayo o junio con resultados concretos". Sin embargo, señaló que la guerra contra la criminalidad "no se va a ganar en cuestión de semanas ni de meses" y será labor del próximo gobierno.
Indicó que lo que soluciona las cosas es "la inteligencia policial, la inteligencia de las Fuerzas Armadas y el seguimiento a cada una de las bandas criminales", enfatizando que los servicios de inteligencia deben abocarse a la destrucción de estas organizaciones.



