La presidenta Keiko Fujimori realizó una visita oficial a El Salvador, donde sostuvo una reunión con su homólogo Nayib Bukele para conocer las estrategias implementadas por su gobierno contra la criminalidad. Durante el encuentro, ambos abordaron las medidas que permitieron reducir los índices delictivos en ese país, así como las posibilidades de adaptar algunas de estas políticas a la realidad peruana. La mandataria también recorrió el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), una prisión de máxima seguridad que se ha convertido en uno de los principales referentes del modelo salvadoreño.
Uno de los temas centrales fue la reforma del sistema judicial, que Bukele consideró fundamental para combatir a las organizaciones criminales. Al respecto, Fujimori señaló que cualquier modificación en el Perú deberá respetar la independencia de poderes y dependerá de las iniciativas que impulsen la Cámara de Diputados y el Senado. Asimismo, planteó fortalecer la coordinación entre el Ministerio Público y el Poder Judicial para acelerar las investigaciones y evitar que los procesos prolongados generen impunidad y desconfianza en la población.
Otro de los anuncios estuvo relacionado con la construcción de nuevos establecimientos penitenciarios. La presidenta manifestó que su gobierno impulsará una cárcel para internos de alta peligrosidad, inspirada en el modelo del CECOT, además de otro penal destinado a reclusos de menor peligrosidad. También destacó el programa salvadoreño Cero Ocio, que promueve el trabajo de los internos en actividades productivas, como la construcción de carreteras, colegios y mobiliario escolar, iniciativa que buscaría adaptar al sistema penitenciario peruano.
TAMBIÉN VISITÓ COLEGIOS Y HOSPITALES
La agenda presidencial también incluyó visitas a instituciones educativas y al hospital Nuevo Rosales, como parte del intercambio de experiencias en seguridad, educación y salud. Tras cumplir su agenda oficial, la mandataria Keiko Fujimori sostuvo que las experiencias exitosas deben estudiarse y adaptarse considerando las diferencias entre ambos países. La visita se produce en medio de la preocupación por la inseguridad en el Perú, que registró 174 homicidios durante el mes más violento de 2026, según las cifras del Sistema Informático Nacional de Defunciones (SINADEF).


