Rafael López Aliaga y José Luna Gálvez, antiguos aliados en Solidaridad Nacional, hoy se encuentran enfrentados abiertamente en una dura pugna política que se ha trasladado a los medios de comunicación. Ambos, ahora candidatos presidenciales, no dudan en lanzarse ataques directos frente a cámaras, evidenciando una ruptura total de la relación que alguna vez los unió.
Pese a señalar que no busca una confrontaciones con nadie, José Luna Gálvez fue el primero en encender la polémica al calificar públicamente a López Aliaga como “desquiciado” y dijo que no debería llegar al poder. “Yo pienso que está desquiciado”, afirmó, generando inmediata respuesta del alcalde de Lima y líder de Renovación Popular.
El exalcalde de Lima no tardó en contraatacar y durante una entrevista tildó a José Luna Gálvez de “delincuente”, recordando que enfrenta una acusación penal en la que el Ministerio Público solicita una condena de hasta 22 años de cárcel. “Pertenece a los gánsters de la política”, sostuvo “Porky”, elevando aún más el tono de confrontación.
GUERRA SIN TREGUA
La escalada continuó cuando Luna Gálvez insinuó que el consumo de alcohol estaría afectando la salud mental de Rafael López Aliaga, dejando entrever un supuesto problema de alcoholismo. En plena campaña rumbo a las elecciones generales de abril, ambos líderes políticos no pierden la oportunidad para atacarse, en una guerra pública que, por ahora, no tiene tregua.


