En pleno corazón comercial de Lima, entre puestos ambulantes y el tránsito de peatones, funcionan módulos que ofrecen pruebas de sangre al paso. Personas que se presentan como personal médico promocionan sus servicios mediante megáfonos y aseguran entregar resultados en aproximadamente cinco minutos. La oferta incluye exámenes de glucosa, colesterol, hemoglobina y ácido úrico, además de pruebas rápidas para detectar enfermedades como el VIH. Según los trabajadores entrevistados, cada prueba cuesta S/ 10, mientras que un paquete completo puede alcanzar los S/ 35.
El reportaje evidenció que los procedimientos se realizan en plena calle, bajo el sol y en medio del ruido y la contaminación ambiental. Los usuarios son pinchados en los dedos para obtener muestras de sangre, sin que se observen condiciones adecuadas para garantizar la seguridad del procedimiento. Además, algunos trabajadores afirmaron que sus servicios eran confiables, aunque no pudieron acreditar que se tratara de una campaña oficial del Ministerio de Salud. Uno de ellos sostuvo que había sido contratado por una persona que le indicó que se trataba de una campaña sanitaria.
Especialistas advirtieron que realizar pruebas de laboratorio en esas condiciones puede generar riesgos de contaminación y transmisión cruzada si no se cumplen los protocolos de bioseguridad. También alertaron sobre la posibilidad de que algunas personas sean inducidas a comprar productos o vitaminas a partir de resultados que no cuentan con garantías suficientes. En el caso de una prueba rápida de VIH con resultado reactivo, señalaron la necesidad de acudir a un establecimiento de salud para realizar la evaluación confirmatoria correspondiente.
RIESGOS PARA LA SALUD
Durante la grabación, los trabajadores reconocieron que atendían aproximadamente entre 10 y 15 personas al día. Ante esta situación, se pidió la intervención de las autoridades sanitarias para verificar si estos módulos cuentan con autorización y cumplen las normas vigentes. El reportaje de Panorama concluyó que la falta de supervisión y de condiciones apropiadas convierte estas prácticas en un potencial riesgo para la salud pública, por lo que se recomendó a la población evitar realizarse pruebas de sangre en la vía pública y acudir a establecimientos de salud que ofrezcan garantías sanitarias.


