Fuerzas militares de varios países que integran el denominado Escudo de las Américas participaron en ejercicios conjuntos realizados en territorio peruano, con el objetivo de fortalecer su capacidad de respuesta frente al crimen organizado y otras amenazas transnacionales. Las maniobras incluyeron operaciones marítimas, desembarcos, patrullajes, inspecciones a embarcaciones sospechosas y acciones de combate. Perú fue uno de los principales escenarios de este despliegue multinacional, que reunió a efectivos de Estados Unidos, Chile, Colombia, Ecuador, Argentina, Panamá, Paraguay, Brasil, España y Japón, entre otros países.
Los entrenamientos se desarrollaron en distintos puntos del país, entre ellos Lima, Iquitos, Jauja y Paracas, aprovechando diferentes condiciones geográficas. En la Amazonía, militares peruanos y extranjeros realizaron prácticas de infiltración y desplazamiento mediante tirolesa, mientras que en zonas costeras se ejecutaron operaciones con comandos anfibios, vehículos blindados, helicópteros, artillería y simulaciones de ataques desde buques. También se efectuaron ejercicios en espacios cerrados para perfeccionar la precisión y coordinación de las fuerzas especiales.
Uno de los aspectos destacados fue la incorporación de nuevas tecnologías y procedimientos. Durante el ejercicio multinacional UNITAS 2026, Perú empleó drones tipo kamikaze ensamblados en el país, además de realizar prácticas para enfrentar amenazas que utilicen vehículos no tripulados. Las fuerzas participantes también intercambiaron experiencias sobre interdicción marítima y operaciones contra el narcotráfico. Según los participantes, estos entrenamientos buscan mejorar la interoperabilidad y permitir que las unidades puedan actuar coordinadamente frente a organizaciones criminales que operan más allá de las fronteras.
AMENAZA NO RESPETA FRONTERAS
El despliegue militar coincidió con la agenda internacional de la presidenta Keiko Fujimori, quien participó en Nueva York en reuniones vinculadas con la cooperación regional contra el crimen organizado. En ese contexto, Fujimori sostuvo que las organizaciones criminales transnacionales constituyen una amenaza que no respeta fronteras. Mientras en el ámbito diplomático se impulsan acuerdos de cooperación, en el terreno las fuerzas militares continúan perfeccionando sus capacidades para enfrentar escenarios que incluyen narcotráfico, minería ilegal, pesca ilegal y otras actividades ilícitas.


