Conservación del Oso de Anteojos (SBC-Perú) en alianza con el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) viene utilizando tecnología satelital para ampliar el conocimiento sobre el oso andino en el Santuario Histórico de Machu Picchu (Cusco) y el Refugio de Vida Silvestre Laquipampa (Lambayeque), desde el año 2024.
Como parte del proyecto "Uso del hábitat del oso de anteojos y su diversidad genética", se colocaron 24 collares satelitales en individuos adultos, cuatro de los cuales contaban con cámaras de video incorporadas que registraron imágenes inéditas del día a día de la especie.
Para la implementación de los dispositivos se aseguró el cumplimiento de estándares y protocolos estrictos que garantizan que no haya afectación a los osos. Todos los collares contaron con un sistema de liberación automática activable de manera remota, diseñado para desprenderse una vez cumplido el tiempo de uso programado de 52 semanas para los collares convencionales y 4 meses para los que incluían cámara. Esta medida permite recopilar información valiosa sin comprometer la integridad de los ejemplares monitoreados.
Datos sobre desplazamiento y hábitat compartido
La información recabada por los collares GPS ha permitido identificar que los osos de anteojos pueden pasar hasta el 60% de su tiempo en áreas colindantes al Refugio de Vida Silvestre de Laquipampa. En el Santuario Histórico de Machu Picchu, se confirmó que los machos se mueven en ámbitos más amplios que la superficie protegida, compartiendo hábitat con el Área de Conservación Regional Choquequirao, el Área de Conservación Privada Santuario La Verónica, las faldas del nevado Verónica y zonas cercanas al Abra Málaga.
Información para gestión y conservación
El monitoreo satelital permite conocer con precisión las rutas de desplazamiento, las zonas de mayor frecuencia de uso según la época del año, las áreas clave de alimentación y refugio, así como identificar tempranamente posibles amenazas.
La información resulta estratégica para priorizar acciones de conservación y educación en zonas colindantes, definir mejores puntos de control y vigilancia, e identificar corredores biológicos, fortaleciendo la toma de decisiones para asegurar la conservación del oso andino, especie endémica de los Andes tropicales que habita en al menos 30 áreas naturales protegidas del Perú.



