Esta mañana, el municipio de Andahuaylas inspeccionó distintos locales de venta de carne tras el reporte de un caso positivo de rabia bovina, en la región Apurímac. Los fiscalizadores verificaban si los propietarios tienen la documentación que la carne haya sido sacada de un matadero.
“Para garantizar que esta alerta sea entendida por la población, sobre todo por los comerciantes, estamos realizando esta inspección. Nuestro objetivo es verificar si se está llevando el animal a un camal y si está viniendo con estos cuidados para que la garantía del consumidor esté dada en la debida comercialización”, dijo un funcionario de la comuna.
ALERTA SANITARIA
Asimismo, el especialista de área de salubridad del municipio, indicó que esta medida se aplica para enseñar que en Andahuaylas se tiene el cuidado respectivo ante el caso de rabia bovina reportado por el Servicio Nacional de Sanidad Agraria del Perú (Senasa), informa RPP.
La comuna de Andahuaylas emitió ayer, jueves, una alerta sanitaria tras detectarse un caso positivo de rabia bovina, por lo que se recomendó a la población y comerciantes a tomar las medidas necesarias. Este caso se halló tras la información de una pobladora de la comunidad de Llantuypata.