La reciente norma del Ministerio de Educación (Minedu) que regula el uso de smartphones en colegios públicos y privados busca poner freno a la distracción en clase y proteger la salud mental de los estudiantes. Sin embargo, la medida abre una interrogante clave en la comunidad educativa: ¿cómo acatar la restricción sin aislar a los niños y adolescentes de las competencias digitales que exige el mundo actual?
Para Ena Dorregaray, Directora pedagógica de Editorial Eureka Perú, la solución no radica en la desconexión total ni en volver a métodos del pasado, sino en filtrar el tipo de tecnología que entra al aula. "El smartphone promueve un consumo de información individual, pasivo y lleno de estímulos que fragmentan la atención del estudiante. Cuando el colegio sustituye esa pantalla por entornos de aprendizaje práctico, la curiosidad digital deja de ser una distracción y se transforma en capacidad de razonamiento y trabajo en equipo", señala la especialista.
A partir de su experiencia en el desarrollo de materiales educativos, la especialista educativa propone cuatro dinámicas de aula que integran la tecnología como herramienta para fortalecer el aprendizaje escolar
- Robótica escolar y aprendizaje tangible: En lugar de ver videos o usar juegos virtuales en un teléfono, los estudiantes utilizan kits de robótica educativa para armar estructuras físicas y programar movimientos. Esta dinámica convierte la lógica en algo tangible y estimula el trabajo colaborativo en el aula.
- Plataformas de lectura y aprendizaje guiado: Utilizando los equipos o salas de cómputo de la institución, los docentes pueden emplear plataformas digitales de contenido curricular con entornos cerrados. Esto permite desarrollar la comprensión lectora y el pensamiento matemático sin el riesgo de navegación abierta o acceso a redes sociales.
- Proyectos bajo la metodología STEAM: Integrar el enfoque STEAM —siglas en inglés para Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemáticas— permite que las materias no se enseñen de forma aislada. Al incorporar el arte y el diseño en proyectos tecnológicos, los alumnos desarrollan creatividad y resolución de problemas, usando herramientas digitales únicamente como medio de creación y no de entretenimiento.
- Laboratorios de programación y lógica por bloques: A través de entornos interactivos diseñados para el ámbito escolar, los estudiantes aprenden las bases de la programación sin necesidad de un teléfono inteligente. Esto ejercita la concentración sostenida y la secuencia lógica, habilidades opuestas a la inmediatez de las redes sociales.
Dorregaray enfatiza que la aplicación de estas herramientas prepara a las aulas para los desafíos de la próxima década. "Gran parte de los empleos que tendrán nuestros hijos en los próximos diez o quince años aún no existen. Por ello, el objetivo de la escuela no es lograr que memoricen datos o miren una pantalla, sino que aprendan a pensar con lógica, resolver problemas complejos y colaborar entre pares", finaliza la especialista de Eureka Editorial.
La reglamentación del Minedu representa una oportunidad para que los colegios actualicen sus propuestas pedagógicas de cara al año escolar 2027. La verdadera innovación no consiste en llenar las aulas de pantallas pasivas, sino en adoptar metodologías activas que mantengan el entusiasmo por aprender en un entorno seguro y enfocado.


