Un grupo de 25 familias de la parte alta de San Juan de Lurigancho denunció que permanece sin agua desde hace más de dos semanas. Los afectados aseguran que deben cargar baldes y bidones por largas distancias para abastecerse del recurso.
Según los vecinos, el problema se originó debido a un conflicto en la directiva de la asociación. Afirman que la falta de renovación de la representación ante Sedapal habría paralizado las gestiones necesarias para restablecer el servicio de manera formal.
Los residentes también denunciaron que el actual presidente de la asociación estaría cobrando entre 15 y 20 soles por tanque de agua a cada familia. Esta situación ha generado malestar, ya que muchas personas deben realizar gastos adicionales para cocinar, asearse y cubrir sus necesidades básicas.
Ante la emergencia, los vecinos solicitaron la intervención de Sedapal y de las autoridades competentes para solucionar el problema y garantizar el acceso al agua potable. Además, exigieron una investigación sobre los presuntos cobros realizados a los afectados.


