Este miércoles 28, Erick Moreno Hernández, alias “El Monstruo”, llegó extraditado a Lima desde Paraguay. El presunto líder de “Los Injertos del Norte” arribó al país las primeras horas de la noche para enfrentar a la justicia por delitos como sicariato y extorsión.
Aunque en el Perú estos delitos pueden ser castigados con cadena perpetua, un escenario distinto se presenta tras su extradición. El abogado penalista James Rodríguez explicó que la justicia peruana no puede imponer una pena mayor a la permitida en Paraguay, país desde donde fue entregado el criminal, debido a los tratados internacionales de extradición vigentes entre ambos Estados.
Según el especialista, el proceso se rige por el principio de “pacta sunt servanda”, que obliga a los países a respetar estrictamente lo pactado en los tratados. En ese sentido, precisó que en Paraguay no existe la cadena perpetua para delitos como sicariato o extorsión, y que las penas oscilan entre 10 y 15 años de prisión, incluso sin la figura penal de organización criminal como se contempla en el Perú.
TRATADOS DE EXTRADICIÓN Y LÍMITES LEGALES
Rodríguez detalló que estos acuerdos funcionan bajo el principio de reciprocidad, lo que implica que los delitos deben tener una tipificación similar en ambos países y que la sanción no puede superar la prevista en el país que concede la extradición. Por ello, consideró “muy difícil” que Moreno Hernández reciba una condena mayor a la permitida por la ley paraguaya.
El abogado también señaló que “El Monstruo” conocía esta limitación legal, lo que explicaría por qué se refugió en Paraguay. “Estos delincuentes saben exactamente a dónde huir para protegerse de sanciones más severas”, sostuvo en declaraciones a Exitosa, remarcando que el Perú está obligado a respetar los parámetros internacionales establecidos en materia de extradición.



