El cónsul general del Perú en Santiago, Gonzalo Bonifaz Tweddle, informó que más de mil personas fueron trasladadas a zonas seguras luego del aluvión registrado en sectores como Las Condes y Apoquindo. El fenómeno provocó daños materiales en viviendas, vehículos, infraestructura pública, hospitales y centros educativos. “Aquellos connacionales que se hayan visto afectados y requieran de asistencia consular, por favor tomen contacto con nosotros, llámenos, escríbanos, que nosotros nos vamos a poner en contacto con ustedes para poder atender cualquier situación que se presente”, señaló.
Bonifaz explicó que el Consulado mantiene coordinación con Carabineros y autoridades municipales para atender a los peruanos afectados, incluyendo la reposición de documentos en caso de pérdida de DNI o pasaportes. También pidió a los compatriotas seguir las recomendaciones del SENAPRED ante posibles nuevas lluvias. “Van dando información del desarrollo meteorológico que pueda poner en una situación de peligro o de riesgo a las poblaciones en todo el territorio de Chile”, indicó.
PERUANOS AFECTADOS
Desde Las Condes, Gigi Falconi, dueña del restaurante Almacén Peruano, contó que su local también sufrió la fuerza del agua. “Ayer esto era un río de agua. Te juro que en mis 24 años que vivo acá en Santiago, nunca llovió en 6 minutos como llovió ayer”, relató. El agua ingresó al salón del restaurante y obligó al personal a realizar trabajos de limpieza. Falconi también explicó que no recibieron una alerta previa. “Ayer no sonó nada, no tuvimos ninguna alerta”, afirmó.
Falconi señaló que la zona donde se produjo el aluvión no había registrado anteriormente un fenómeno de estas características y atribuyó la magnitud del evento a la acumulación de agua y a un incendio forestal ocurrido meses atrás. Pese a los daños, el restaurante volvió a atender con normalidad y se encuentra celebrando sus ocho años de funcionamiento en Santiago. “Estamos todos bien. Tenemos un grupo grande de peruanas en Santiago que nos comunicamos por WhatsApp y aparentemente nadie quedó muy afectado”, sostuvo.
Por su parte, Pier Mendoza, chef de un restaurante From Perú Bar, ubicado en la zona afectada, contó que el aluvión comenzó después de una intensa lluvia y granizada que tomó por sorpresa a trabajadores y comerciantes. “Empezó como un eclipse, se nubló totalmente todo. Ahí empezó a caer una lluvia más de lo habitual y empezó a caer granizo. Los muchachos, los mozos, todos estaban muy, muy asustados”, relató. El agua, el lodo y las piedras afectaron diversos negocios de la zona, mientras las autoridades iniciaron trabajos de limpieza.
El establecimiento donde trabaja Pier tuvo que abrir parcialmente debido a los daños ocasionados por el ingreso del agua, las goteras y cortocircuitos. “Todos los negocios tuvieron que cerrar. Nosotros hemos abierto una parte del negocio, no más. Por seguridad no podemos trabajar plenamente”, explicó. El connacional destacó la respuesta de las autoridades locales, que desplegaron maquinaria para retirar el lodo y limpiar las calles, aunque todavía no existe una fecha definida para que los negocios puedan recuperar completamente sus actividades.



