Tras haber sido consagrados sin el mandato del Papa en un acto considerado de carácter cismático por la Santa Sede, el Vaticano confirmó la excomunión de cuatro nuevos obispos pertenecientes a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, conocida como movimiento lefebvriano.
Esta decisión también fue aplicada a los dos obispos consagrantes, el español Alfonso de Galarreta y el suizo Bernard Fellay, quienes participaron en la ceremonia episcopal realizada en la localidad de Écône, Suiza, y que congregó a miles de fieles.
De acuerdo con el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, todos los involucrados han incurrido en excomunión “latae sententiae”, es decir, de manera inmediata, debido a la gravedad del acto y su realización sin autorización pontificia.
ADVERTENCIA A FIELES
El Vaticano precisó que los nuevos obispos excomulgados son Pascal Schreiber, Michael Goldade, Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier, y advirtió que cualquier clérigo o fiel que se adhiera a este cisma también incurrirá en sanciones canónicas.
El cardenal Víctor Manuel Fernández, señaló que las consagraciones se realizaron en abierta desobediencia a las exhortaciones del papa León XIV, quien había pedido detener el acto bajo advertencia de excomunión inmediata.
TENSIÓN EN LA IGLESIA CATÓLICA
Por otro lado, este caso revive una larga tensión entre la Iglesia Católica y la Fraternidad fundada en 1970 por el arzobispo Marcel Lefebvre, grupo que históricamente ha cuestionado las reformas del Concilio Vaticano II.
Con esta decisión, la Santa Sede reafirma que los actos sacramentales realizados por ministros en situación de cisma carecen de validez canónica y exhorta a los fieles a mantenerse en plena comunión con la Iglesia.


