Tras un paciente trabajo de investigación, las autoridades chilenas incautaron más de 100 toneladas de droga que estaban ocultas en cargamentos de madera que tenían como destino a Europa.
El amplio operativo, en el que no hubo personas detenidas, se desarrolló en los puertos de San Antonio y Valparaíso, en la zona central del país, y en el puerto de Arica, al norte.
PROCESOS QUÍMICOS
Los 45 contenedores llegaron de Bolivia; las maderas estaban impregnadas con cocaína, que luego es extraída mediante procesos químicos avanzados en laboratorios especializados.
Según las autoridades, la droga incautada podría "haber generado ganancias criminales superiores a los 8.334 millones de dólares en los mercados europeos", las investigaciones continúan.



