El gobierno del presidente Nayib Bukele endureció las sanciones contra las pandillas de El Salvador con una reforma constitucional para castigar con prisión perpetua a "homicidas, violadores y terroristas".
La enmienda elimina la prohibición de "penas perpetuas". Hasta ahora la condena máxima era de 60 años, con mecanismos de reducción de sentencia. El texto fue aprobado por 59 de los 60 diputados.
ESTADO DE EXCEPCIÓN
Al presentar la iniciativa, que fue aprobada en solo horas, el ministro de Seguridad Pública, Gustavo Villatoro, aseguró que la "guerra sin cuartel contra los terroristas no se detiene", en referencia a los pandilleros.
En el marco del estado de excepción, el gobierno aplica un plan de seguridad que acabó en meses con la violencia de las pandillas Mara Salvatrucha y Barrio 18, que controlaban ciudades, asesinaban y extorsionaban.

