El papa León XIV reflexionó la mañana de este domingo 8 de febrero sobre las palabras de Jesús "Ustedes son la sal de la tierra y la luz del mundo", durante su alocución desde la ventana del Palacio Apostólico.
El Pontífice destacó que vivir las Bienaventuranzas es lo que da "verdadero sabor" a la vida y hace resplandecer la alegría cristiana, un estilo de vida que "transforma la realidad" y evita que "la oscuridad tenga la última palabra".
Asimismo, reconoció que no siempre es fácil mantener esa alegría y esa luz, y que es "doloroso perder sabor y renunciar a la alegría". Señaló que muchas personas se sienten descartadas o fracasadas, "como si su luz se hubiera escondido".
Mensaje de esperanza
Ante esto, ofreció un mensaje de esperanza al afirmar que "Jesús nos anuncia a un Dios que nunca nos descarta, a un Padre que custodia nuestro nombre y nuestra unicidad", asegurando que "cada herida, aun profunda, sanará" acogiendo las Bienaventuranzas.
Distinción entre autenticidad y apariencia
León XIV reveló que el secreto para revivir la alegría se encuentra en "gestos de apertura y de atención a los demás". Hizo una distinción crucial entre autenticidad y apariencia, recordando que el propio Jesús fue tentado en el desierto por caminos que implicaban "hacer valer su identidad, exhibirla y tener el mundo a sus pies", pero los rechazó para no perder "su verdadero sabor", aquel que se halla en "la vida entregada, el amor que no hace ruido".



