En un endurecimiento de las políticas migratorias, el gobierno de Estados Unidos anunció un requerimiento financiero sin precedentes para solicitantes de visa de ciertos países, entre ellos Venezuela y Cuba, una decisión que podría afectar significativamente a miles de personas que buscan viajar por turismo o negocios.
LOS FUERTES REQUISITOS PARA LA VISA B1/B2
El Departamento de Estado de Estados Unidos incluyó a Venezuela y Cuba en una lista ampliada de países cuyos ciudadanos deberán depositar fianzas de entre 5 mil, 10 mil y hasta 15 mil dólares para solicitar visas de tipo B1 (negocios) o B2 (turismo). La nueva política de “visa bonds” entra en vigor el 21 de enero de 2026 y forma parte de un programa diseñado para reducir la permanencia prolongada de visitantes en el país.
Las autoridades consulares determinarán el monto exacto de la fianza durante la entrevista, y este pago no garantiza la aprobación de la visa. Además, la obligación de depositar la fianza se aplica independientemente del lugar donde se solicite el visado. Viaje
RESTRICCIONES ADICIONALES
La medida también contempla restricciones operativas para quienes paguen la fianza: una vez aprobada la visa, los viajeros solo podrán ingresar y salir de Estados Unidos a través de tres aeropuertos específicos —Washington Dulles, Nueva York JFK y Boston Logan— según detallan informes sobre la política.
El incumplimiento de los puntos de salida acordados o el pago anticipado sin instrucción consular puede derivar en la pérdida del dinero depositado y la posible negación de futuras solicitudes de visa, advirtieron responsables del proceso.
IMPACTO GEOPOLÍTICO
La inclusión de Venezuela y Cuba en esta política llega en medio de un clima geopolítico tenso, poco después de la captura en Nueva York del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, un hecho que analistas consideran parte del trasfondo de las nuevas medidas. Aunque el Departamento de Estado no ha vinculado explícitamente la decisión con acontecimientos políticos recientes, expertos sostienen que responde a una estrategia más amplia de control migratorio ante situaciones de inestabilidad.
Con esta expansión, el total de países afectados por la política de visas con fianzas asciende a 38 naciones, principalmente de África, Asia y América Latina. El alto costo de estas garantías pone un obstáculo económico significativo para la clase media y profesionales de países como Venezuela, donde el acceso a dólares es limitado debido a restricciones cambiarias y la crisis económica sostenida.



