En medio de la redefinición del poder en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro, una revelación del The Washington Post expone tensiones personales y políticas en la Casa Blanca que habrían condicionado el respaldo a la oposición venezolana.
¿EL NÓBEL CAMBIÓ EL ESCENARIO POLÍTICO?
Según el Washington Post, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió no impulsar a María Corina Machado al frente de Venezuela luego de que la dirigente aceptara el Premio Nobel de la Paz, otorgado este año por el Comité Noruego del Nobel. El medio citó a dos fuentes cercanas a la Casa Blanca que confirmaron que la aceptación del galardón fue interpretada como un gesto políticamente inaceptable para el mandatario estadounidense.
De acuerdo con una de las fuentes, Trump consideró la decisión como un “pecado supremo”, pese a que Machado aseguró públicamente que dedicaba el reconocimiento al propio presidente estadounidense. El Nobel de la Paz es un premio que Trump ha manifestado aspirar a recibir en reiteradas ocasiones, lo que habría intensificado la molestia dentro de su entorno más cercano.
IMPACTO EN LA TRANSICIÓN
El reporte señala que este episodio influyó directamente en las conversaciones internas sobre el futuro político de Venezuela tras la detención del exmandatario Nicolás Maduro. Una de las fuentes citadas por el diario afirmó que, de haber rechazado el premio, Machado habría contado con el respaldo necesario para asumir el poder en un escenario de transición avalado por Washington.
Según el Washington Post, la Casa Blanca evaluó distintos escenarios para la conducción política de Venezuela, pero la relación personal entre Trump y la líder opositora quedó marcada por la decisión de aceptar el Nobel. Este factor habría pesado en la redefinición de apoyos y en la estrategia estadounidense hacia Caracas, en un contexto de alta sensibilidad geopolítica y expectativas internacionales sobre el rumbo democrático del país.



