La escalada de tensiones en Venezuela motivó un pronunciamiento conjunto de gobiernos de América Latina y Europa, que fijaron una posición común frente a los hechos recientes y reclamaron el respeto del derecho internacional y de la soberanía estatal.
RECHAZO AL USO DE LA FUERZA
Los Gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España expresaron su profunda preocupación y rechazo ante las acciones militares ejecutadas unilateralmente en territorio venezolano, al considerar que contravienen principios fundamentales del derecho internacional, como la prohibición del uso y la amenaza de la fuerza, el respeto a la soberanía y la integridad territorial de los Estados, consagrados en la Carta de las Naciones Unidas. Advirtieron que estos hechos constituyen un precedente peligroso para la paz y la seguridad regional, y ponen en riesgo a la población civil.
En su comunicado, los países reafirmaron que la crisis venezolana debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano, sin injerencias externas. Subrayaron que solo un proceso político inclusivo, liderado por las y los venezolanos, puede conducir a una solución democrática, sostenible y respetuosa de la dignidad humana.
Asimismo, reiteraron el carácter de América Latina y el Caribe como zona de paz y llamaron a la unidad regional, más allá de las diferencias políticas, frente a cualquier acción que comprometa la estabilidad. Exhortaron al Secretario General de la ONU y a los Estados miembros de los mecanismos multilaterales pertinentes a emplear sus buenos oficios para contribuir a la desescalada de tensiones y la preservación de la paz regional, además de alertar sobre cualquier intento de control o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos.
EEUU EJECUTA ACCIÓN MILITAR CONTRA VENEZUELA
En paralelo al pronunciamiento, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una operación militar en Venezuela que derivó en la captura del mandatario Nicolás Maduro y su salida del país tras bombardeos en Caracas y regiones aledañas. Trump afirmó que Washington “gobernará” temporalmente la nación petrolera hasta una transición “pacífica”, con participación del Departamento de Estado y el Pentágono, y adelantó planes de inversión de compañías petroleras estadounidenses.
Desde Caracas, la vicepresidenta Delcy Rodríguez aseguró que Maduro es el “único presidente de Venezuela”, exigió su liberación y anunció la activación de un “estado de conmoción exterior”, mientras se reportaban explosiones y sobrevuelos militares en la capital.



