Este domingo 15 de febrero se llevan a cabo las elecciones en el Colegio de Abogados de Lima (CAL) para elegir a su representante ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), en una jornada que se desarrolla en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos; sin embargo, se viene denunciando presuntas irregularidades.
En diálogo con El Dominical, el abogado Humberto Abanto señaló que existe una preocupación seria por la conducta del decano Raúl Canelo y la junta directiva hacia el Comité Electoral, a quien acusa de "acosar sistemáticamente" desde hace semanas.
Abanto también se refirió al aumento del presupuesto electoral, que pasó de medio millón de soles a más del doble, aunque precisó que hasta el momento solo se ha abonado el monto original a la universidad. Asimismo, cuestionó que el decano haya criticado al Comité por no implementar el voto digital, cuando la ONPE informó en diciembre que no era posible llevar adelante esa modalidad. "¿Por qué el ataque al Comité Electoral si se sabe cómo son las cosas?", cuestionó.
Advierte riesgo de remoción de Comité Electoral
El letrado advirtió que existe el riesgo de que se intente remover al Comité Electoral, lo que afectaría también los comicios generales previstos para el 28 de febrero, donde se elegirá al sucesor de Canelo y a la nueva junta directiva. Recordó que en gestiones anteriores se prolongó ilegalmente un mandato y expresó su temor de que se busque repetir esa situación. "Me niego a creer que el señor Canelo tenga la misma ilusión de prolongar su mandato por la vía de impedir que las elecciones se den", manifestó.
Garantías insuficientes para proceso
Abanto denunció además que se ha reducido la dieta del Comité Electoral, que no se les ha permitido contratar personal externo para garantizar transparencia y que el espacio asignado para sus funciones es reducido y depende del acceso controlado por la directiva. "Tenemos que tener muchas mayores garantías", enfatizó. Señaló que hoy se elige a 11 candidatos para representar al CAL ante el JNE, en una jornada que los organizadores esperan que sea "una fiesta democrática que no queremos que se ensombrezca".

