Un sorprendente hallazgo arqueológico en Cusco ha revelado detalles desconocidos sobre las prácticas funerarias de la cultura Wari. Investigadores peruanos analizaron un cráneo de más de mil años de antigüedad que presenta seis dientes artificiales elaborados con hueso de camélido, los cuales habrían sido colocados después de la muerte como parte de un ritual vinculado a la veneración de los antepasados.
El cráneo fue encontrado en el sitio arqueológico de Cotocotuyoc, en Cusco, y perteneció a un hombre adulto joven que vivió durante el periodo Wari, entre los años 600 y 1000 d. C. La investigación, desarrollada por Gustavo Adolfo Becerra Infantas y Darwin Ortiz de Orué Ninantay, de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco, fue publicada en 2026 en la Revista Estomatológica Herediana.
¿Por qué colocaron dientes artificiales en un cráneo Wari?
Mediante radiografías, tomografías y análisis bioantropológicos, los especialistas determinaron que las seis piezas fueron insertadas en los espacios dentales del maxilar superior. Estas medían entre 15 y 22 milímetros de longitud y presentaban formas que imitaban dientes naturales. Sin embargo, no encajaban correctamente en las cavidades óseas ni mostraban señales de cicatrización, lo que permitió establecer que fueron colocadas después del fallecimiento y no para recuperar la capacidad de masticar.
Los investigadores sostienen que esta intervención habría tenido un propósito simbólico y religioso, relacionado con la creencia andina en la continuidad de la vida después de la muerte. La colocación de dientes artificiales buscaba reconstruir simbólicamente la cavidad oral del difunto y preservar su identidad corporal. Esta práctica estaría vinculada con la veneración de los ancestros, conocidos como mallkis, quienes ocupaban un lugar importante en determinadas tradiciones de los antiguos pueblos andinos.
Cráneo Wari también presentaba caries y una fractura facial
El estudio también identificó dos lesiones cariosas, un absceso dental y una fractura en el lado derecho del rostro, evidencias que permitieron conocer parte de las afecciones que sufrió el individuo. Además, los especialistas encontraron diferencias entre las cavidades dentales que ayudaron a distinguir las pérdidas ocurridas en vida de aquellas registradas después de la muerte. El informe señala que el cráneo fue encontrado en posición invertida dentro de un contexto funerario de Cotocotuyoc, aunque no se conservó la mandíbula inferior, por lo que se desconoce si también recibió modificaciones similares. (Con información de Infobae).


