La región Puno atraviesa una emergencia ambiental tras registrar más de 250 incendios forestales en lo que va del año. Durante los últimos días se mantuvieron activos entre 10 y 15 focos de fuego, siendo el caso más grave el reportado en el distrito de Calapuja (provincia de Lampa), el cual logró ser sofocado tras 72 horas de intensa labor.
En la zona de Calapuja se han contabilizado aproximadamente 3.850 hectáreas de pastos naturales y 69 hectáreas de pastos cultivados destruidos por el fuego. Asimismo, el siniestro afectó a un centenar de cabezas de ganado con quemaduras y dejó 141 viviendas dañadas en la localidad.
Asimismo, otro incendio forestal registrado en el distrito de Llalli, en la provincia de Melgar, se prolongó por dos días y dejó dos personas heridas que fueron derivadas a hospitales en Arequipa para recibir la atención requerida.
Heridos y pedido de ayuda
Las emergencias también dejaron saldo de heridos en Calapuja, donde tres personas, incluyendo un menor de edad con quemaduras de primer grado, recibieron atención médica en centros de salud locales, en Juliaca y Puno. En lo que va del año la cifra asciende a 28 mil hectáreas de pastizales y forraje consumidas por las llamas en toda la región.
Ante la magnitud de los daños, los pobladores y damnificados exigen la presencia y la intervención de las autoridades del gobierno. Los afectados solicitan ayuda humanitaria urgente para proveer alimento, avena y forraje a los animales, debido a que el ganado representa su único medio para subsistir.
