Los turistas, nacionales y extranjeros, llegan hasta las playas de Tumbes, para ser parte de un espectáculo sin igual, nadar junto a un tiburón ballena. Un enorme pez que alcanza hasta doce metros de largo.
Este animal no supone peligro para las personas. Es más, suelen ser amigables y cariñosos, se dice que sacan su cabeza a flote para que los buzos les rasque la zona abdominal y les elimine los parásitos.
Lugareños esperan que en los próximos días aumente la llegada de estos animales, todo un espectáculo en el mar de Tumbes. Estos peces vienen atraídos por las cálidas aguas, para aparearse y enseñar a nadar a sus crías, para luego partir a la Antártida.