Un nuevo episodio de violencia vinculada a la extorsión se registró en una zona comercial de la avenida Santa Rosa en San Juan de Lurigancho, donde una distribuidora familiar fue atacada a balazos durante la madrugada. Según el testimonio de la propietaria, sujetos a bordo de una motocicleta llegaron hasta el frontis del local y efectuaron disparos contra la puerta alrededor de la 1:30 a. m., generando alarma entre vecinos y comerciantes del sector.
La empresaria relató que desde el viernes previo había recibido mensajes intimidatorios en el teléfono del negocio, en los que se le exigía el pago de 15 mil soles mensuales como “cupo”. Sin embargo, al no revisar de manera constante ese número, tomó conocimiento de las amenazas recién después del atentado, cuando vecinos le alertaron sobre los disparos. No es la primera vez que enfrenta este tipo de situación: hace dos años fue víctima de extorsiones similares y, tras negarse a pagar, la Policía Nacional del Perú logró capturar a uno de los implicados.
Ataque extorsivo reaviva cuestionamientos a la respuesta policial
Tras el atentado, la dueña del local aseguró que solicitó apoyo a la comisaría de La Guairona. Un efectivo acudió al lugar, pero, según su versión, minimizó la denuncia al señalar que la extorsión es un problema generalizado en la zona y que no podían asumir responsabilidad directa. La comerciante también indicó que el agente habría insinuado la posibilidad de brindarle “seguridad” de manera particular, hecho que generó mayor preocupación.
El comisario de la jurisdicción, al ser consultado en vivo, afirmó que tomó conocimiento del caso a través de los medios y aseguró que, de confirmarse la versión de la denunciante, se establecerán las responsabilidades correspondientes. Asimismo, señaló que la Policía recepciona las denuncias, las deriva a la unidad especializada contra la extorsión y desarrolla labores preventivas en coordinación con juntas vecinales y patrullaje sectorizado. El oficial se comprometió a conversar directamente con la empresaria y a brindar el apoyo necesario para el seguimiento del caso.


