La denuncia por presunta violación sexual que involucra a tres jugadores Carlos Zambrano, Miguel Trauco y Sergio Peña continúa generando reacciones entre hinchas y ciudadanos que transitan por los alrededores del estadio Alejandro Villanueva. Tras los incidentes registrados la noche anterior, cuando un grupo de barristas ingresó de forma violenta a Matute para increpar al plantel y a directivos, la mañana siguiente se desarrolló sin presencia policial y con un ambiente aparentemente calmado, aunque marcado por la preocupación.
Durante un recorrido por la zona, varias personas expresaron su posición frente al caso. Algunos afirmaron no estar plenamente informados, pero coincidieron en que, de comprobarse la denuncia, los futbolistas deben asumir responsabilidades. “Si algo han hecho mal, bueno, recibirán su castigo”, manifestó un vecino consultado, quien consideró correcta la separación de los jugadores mientras duren las investigaciones.
“Duele como hincha, pero hay que acatar lo que diga la justicia”
Hinchas identificados con Alianza Lima reconocieron sentirse afectados por el impacto del caso en la imagen del club y del fútbol peruano. “Triste, la verdad, dolido, pero también acatamos a la justicia”, expresó un seguidor blanquiazul.
Otras personas prefirieron no emitir opinión por tratarse de un tema sensible. “No puedo meterme en problemas que no son míos”, indicó uno de los consultados, aunque admitió que, de confirmarse los hechos, las sanciones deben aplicarse. Mientras tanto, vecinos señalaron que la situación genera tensión y expectativa ante posibles nuevas manifestaciones. “Dan una mala imagen tanto al fútbol como al club”, resumió otro ciudadano, al referirse al efecto del escándalo más allá de lo deportivo.


