Un importante alivio para miles de conductores comenzó este viernes 9 de enero con el inicio de la marcha blanca del bypass Las Torres, una obra vial de tres niveles que busca descongestionar uno de los puntos más críticos del tránsito en el este de Lima.
La fase preoperativa se inició a las 5:00 de la mañana y, durante esta etapa, el viaducto permanecerá habilitado desde las 5:00 a. m. hasta las 6:00 p. m., siempre que haya iluminación natural. Según lo informado en el lugar, esta medida permitirá reducir el tiempo de viaje hasta en dos horas y 45 minutos en el sentido Lima–Chosica.
El nuevo intercambio vial permite superar la intersección entre la autopista Ramiro Prialé y la avenida Las Torres, un punto que solía convertirse en un cuello de botella, especialmente en horas punta. Con esta infraestructura, los vehículos que continúan de manera directa podrán evitar la congestión que antes generaba demoras de hasta 45 minutos.
Durante esta marcha blanca ya se han instalado señalizaciones viales y carteles informativos para orientar a los conductores, especialmente ante la complejidad de las rampas y desvíos, mientras los mapas digitales aún no se actualizan.
En cuanto al transporte público, la Autoridad de Transporte Urbano (ATU) informó que varias empresas vienen realizando pruebas operativas para implementar servicios expresos que utilicen esta nueva vía, lo que permitirá una reducción significativa del tiempo de traslado para los pasajeros que se dirigen hacia Chosica.
La apertura definitiva del bypass dependerá de la instalación del alumbrado público, prevista en un plazo de una a dos semanas. En tanto, el sentido contrario —Chosica–Lima— se habilitaría en febrero, una vez concluidos trabajos pendientes de reubicación de una red de gas.
Durante las primeras horas de funcionamiento, numerosos conductores expresaron su satisfacción tocando el claxon y agradeciendo la apertura de la vía, tras varios meses de restricciones vehiculares por la ejecución de la obra.
Las autoridades indicaron que esta fase servirá para monitorear el comportamiento del tránsito, realizar ajustes necesarios y evaluar también las condiciones de seguridad para peatones, antes de la apertura total del intercambio vial.


