Luego de una rica comida, siempre llega el sello de oro para completar la jornada, nos referimos a los postres. La importancia de estos dulces radica en que no solo son cierre dulce de una comida, sino que también benefician la salud mental.
Según la ciencia los postres alivian el estrés, mejoran el humor por la liberación de endorfinas y dopamina y en muchos casos pueden completar nutricionalmente una dieta, aportando energía y satisfaciendo antojos, además de ser una expresión de creatividad culinaria y un vínculo cultural con la tradición.
Los postres son platos dulces que pueden incluir frutas, cremas, bizcochos o lácteos, y si en nuestro país hablamos de postres lo que llegan desde Cajamarca son unos de los preferidos por todos los peruanos.
Dulce debilidad
En esta crónica de Al Sexto Día, recorramos una rica ruta por los postres de Cajamarca que se destacan por el uso de insumos locales como la leche fresca y la miel de caña, siendo los más emblemáticos el Quesillo con Miel (queso fresco con miel de higo o abeja) y las Humitas Dulces. Otros clásicos incluyen los Cachitos rellenos, Milhojas, alfajores, rosquitas (de manteca o glaseadas) y dulces de higo con leche, junto con el famoso manjar blanco.


