La llegada del fenómeno El Niño mantiene en alerta a los pobladores que viven cerca de las quebradas de Chosica y Chaclacayo. En sectores como Santa María y Pedregal, familias radican en viviendas vulnerables ante la posible caída de huaicos. Algunos vecinos recuerdan que en 2017 perdieron sus casas por la fuerza del agua y temen que una nueva emergencia destruya sus pertenencias y ponga en riesgo sus vidas. Pese a los antecedentes, muchos aseguran que no tienen otro lugar para trasladarse.
Durante un recorrido por la zona, se identificaron quebradas con acumulación de basura, maleza y restos de calamina, además de viviendas con estructuras debilitadas que podrían ceder ante el paso de lodo y rocas. En la quebrada Quirio, las geomallas presentan sectores sin cobertura y señales de deterioro, mientras algunos diques están resquebrajados. Los vecinos también cuestionan el estado del puente Huampaní, cuya acumulación de piedras podría comprometer su estructura y provocar inundaciones.
Otro punto de preocupación es el puente Javier Pérez de Cuéllar, que tiene más de 50 años y presenta daños en sus barandas y bases. Estas condiciones aumentan la inquietud de los residentes, quienes denuncian que, casi una década después de los huaicos de 2017, todavía persisten problemas de infraestructura y prevención. A este escenario se suma el incremento de las precipitaciones en países vecinos como en Ecuador, que viene soportando los primeros estragos del fenómeno El Niño.
SE VIENEN FUERTES LLUVIAS
Frente a este panorama, el ministro Marco Vinelli indicó que se prevé la llegada de lluvias intensas a la costa peruana durante noviembre, aunque las fechas estimadas varían entre el 15 y el 30 de ese mes. Asimismo, informó que el Gobierno dispone de cinco buques de la Marina, 22 helicópteros, 14 aviones, 7.000 toneladas de alimentos y otros suministros, 13.000 carpas y tres hospitales de campaña para atender posibles emergencias. También pidió a la población limpiar techos y canaletas y evitar arrojar basura en las quebradas.


