La presidenta Keiko Fujimori centró gran parte de su primer Mensaje a la Nación en la lucha contra la inseguridad ciudadana y anunció una serie de medidas para recuperar el orden interno. Durante su discurso ante el Congreso de la República, aseguró que el Gobierno buscará recuperar "cada barrio, cada carretera y cada espacio público" y adelantó que, durante los estados de emergencia, las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente el liderazgo de las operaciones de seguridad.
El anuncio generó diversas reacciones. El exministro de Justicia, Aurelio Pastor, consideró que la participación de las Fuerzas Armadas debe mantenerse en un rol de apoyo a la Policía Nacional, institución que, según la Constitución, tiene a su cargo el control del orden interno. Señaló que los militares pueden colaborar en operativos de rastrillaje y tareas estratégicas, pero advirtió que no deberían asumir directamente funciones policiales debido a que su preparación responde a escenarios distintos.
Durante su intervención, la mandataria también anunció una ofensiva contra las organizaciones criminales dedicadas a la extorsión, el sicariato y el narcotráfico, así como contra los efectivos policiales involucrados en actividades ilícitas. "Ningún miembro de la Policía que se ponga al servicio del delito encontrará protección en este Gobierno", afirmó. Al respecto, Pastor respaldó una actuación firme frente a los agentes corruptos y sostuvo que es necesario reforzar los mecanismos de contrainteligencia para detectar a quienes colaboran con mafias desde el interior de la institución.
IMPLEMENTACIÓN DE TECNOLOGÍA
Como parte de su estrategia de seguridad, Keiko Fujimori anunció además la modernización del sistema de vigilancia mediante la implementación de tecnología e inteligencia artificial. La iniciativa contempla el desarrollo de un sistema nacional de videovigilancia interconectado, con el propósito de fortalecer las labores de prevención, inteligencia y respuesta frente a la criminalidad organizada en todo el país.


