A pocos días del último debate presidencial entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, el analista político José Salazar cuestionó el nivel de la campaña electoral y advirtió que temas clave como la seguridad ciudadana y la corrupción no están siendo desarrollados con profundidad por los candidatos. “El principal problema del país es la seguridad ciudadana y sin embargo no tenemos planes específicos, por lo menos que nos convenzan”, señaló durante una entrevista televisiva.
Salazar sostuvo que el formato de los debates presidenciales no ayuda a profundizar propuestas y termina favoreciendo discusiones más emocionales que técnicas. “Solemos escuchar la palabra debate, pero encontramos discusiones histriónicas, posturas emocionales, sensacionalismo y muy poco de propuestas”, comentó al referirse al desarrollo de la campaña electoral.
El especialista también cuestionó que el tema de la corrupción no tenga mayor presencia dentro de los ejes principales del debate presidencial. “Vamos a seguir teniendo un país agobiado por la corrupción”, afirmó, tras señalar que no escucha propuestas concretas sobre cómo enfrentar este problema en el próximo gobierno.
Respecto a la candidatura de Roberto Sánchez, José Salazar señaló que existe improvisación en la estrategia política y cuestionó el manejo de la relación con Antauro Humala. “Antauro ya está dentro, por más que él diga que no”, expresó al considerar que el candidato intenta ahora tomar distancia de posiciones que antes respaldaba públicamente.
JOSÉ SALAZAR CUESTIONA FALTA DE CONEXIÓN CON JÓVENES Y CAMPAÑAS “ABURRIDAS”
En otro momento de la entrevista, el analista político aseguró que las campañas de ambos candidatos no están logrando conectar con el electorado, especialmente con los jóvenes. “No usan las redes sociales, no hay mensajes disruptivos y la campaña electoral está siendo muy aburrida”, afirmó al recordar que millones de jóvenes participarán en las elecciones.
Finalmente, Salazar señaló que actualmente existe rechazo tanto hacia Keiko Fujimori como hacia sectores vinculados a la izquierda radical. Según explicó, mientras persiste el “antikeikismo”, también hay temor frente a propuestas relacionadas con modelos políticos aplicados en países como Venezuela o Bolivia. El debate presidencial del próximo domingo será uno de los últimos espacios para intentar convencer al electorado indeciso antes de la segunda vuelta.


