ACTUALIZACIÓN
Miles de familias que viven casonas e inmuebles antiguos de quintas de Barrios Altos y en distritos como el Rímac, se encuentran en riesgo. Más de 4700 viviendas construidas con adobe, quincha y vigas de madera deterioradas de hasta el siglo XIX se encuentran al borde del derrumbe ante la inminencia de un sismo de gran magnitud.
Los residentes viven entre paredes resquebrajadas, balcones hundidos y techos sostenidos por apuntalamientos precarios, situando a la tugurización y a las construcciones sobre pircas inestables en los cerros como las principales amenazas que podrían dejar inhabitables hasta el 60% de este tipo de predios, mientras especialistas señalan que se deben revisar y reforzar estructuralmente al menos una o dos habitaciones como zonas de refugio.
NOTA ORIGINAL
La informalidad y la falta de mantenimiento convierten a numerosas viviendas de Lima en estructuras vulnerables ante un sismo de gran magnitud. Esta situación es visible en zonas como el Centro Histórico, Barrios Altos y el Rímac.
La arquitecta Gina Chambi, de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, explicó que existen edificaciones con más de 100 años que se encuentran en buen estado, pero también viviendas tugurizadas que no reciben el mantenimiento necesario. Vigas deterioradas, humedad y pasadizos dañados pueden debilitar las estructuras.
Según una estimación mencionada por la especialista, cerca del 60% de las viviendas de Lima Metropolitana podría colapsar ante un sismo de gran magnitud. Entre los factores de riesgo están las construcciones informales, viviendas levantadas en laderas sin reforzamiento y edificaciones que fueron ampliadas sin contar con una cimentación adecuada.
Ante este panorama, Chambi recomendó revisar las viviendas y corregir problemas como rajaduras o daños estructurales. También destacó la importancia de organizar a la población para responder ante un eventual sismo mediante brigadistas y voluntarios.


