El desabastecimiento de gas natural en Lima y Callao ha obligado a adoptar medidas de emergencia para evitar la paralización de las actividades productivas. Ante esta situación, el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) autorizó que las industrias migren temporalmente a combustibles alternativos como GLP o diésel para mantener sus operaciones.
Sin embargo, el exvicepresidente de la Sociedad Nacional de Industrias, Ricardo Márquez, advirtió que esta medida podría generar otros impactos en la economía, especialmente en el costo de la electricidad.
IMPACTO EN LA ECONOMÍA
Según explicó, alrededor de mil empresas podrían realizar el cambio de combustible para continuar operando. No obstante, alertó que el problema también alcanza al sector energético, ya que algunas compañías generadoras dependen del gas natural para producir electricidad.
“Son cinco empresas que usan gas natural para generar energía eléctrica y el COES, que es la institución que supervisa estas operaciones, ha autorizado que utilicen diésel. Pero el diésel es mucho más caro, por lo tanto producir electricidad también resulta más costoso”, señaló Márquez.
Pese a este escenario, las distribuidoras eléctricas Luz del Sur y Pluz Energía informaron que mantienen garantizados sus precios con las generadoras, por lo que descartaron incrementos inmediatos en las tarifas eléctricas para los usuarios.
El impacto, sin embargo, ya se empieza a sentir en diversos sectores industriales. Márquez indicó que las empresas con procesos que requieren alto consumo de energía eléctrica, como las dedicadas al procesamiento de metales o la producción de cemento, podrían verse seriamente afectadas.
La situación también golpea al sector textil. Desde el emporio comercial de Gamarra, el dirigente Andre Condoree advirtió que parte de la cadena productiva se encuentra paralizada. “El proceso de teñido y lavandería está totalmente parado porque trabaja directamente con gas natural. Desde el hilo hasta el producto final, esa etapa es clave y ahora no hay ni una gota de GNV”, explicó.
De acuerdo con la Sociedad Nacional de Industrias, más de mil empresas se han visto afectadas debido a que en los últimos años migraron su matriz energética al gas natural. Entre los sectores comprometidos figuran la cadena láctea, la producción de aceites, galletas, golosinas y otros alimentos, lo que podría tener repercusiones en la producción y el abastecimiento.


