Una trabajadora del transporte público resultó herida tras un ataque armado registrado en plena avenida Néstor Gambetta, a la altura del cruce con Los Alisos, en el distrito de Ventanilla. La víctima, quien se desempeña como cobradora de una combi de la empresa Acorsa, fue trasladada de inmediato a un centro de salud, donde permanece estable. El hecho generó alarma entre conductores y usuarios que se encontraban en la zona al momento de los disparos.
Extorsiones obligan a paralizar el servicio de transporte
Tras el atentado, la empresa Acorsa anunció la paralización total de sus operaciones desde hoy como medida de protesta y para exigir garantías de seguridad. Conductores y cobradores realizaron un plantón en los exteriores de la Depincri de Ventanilla, pese al temor que aseguran sentir, para expresar su rechazo a las extorsiones que denuncian sufrir desde hace varias semanas. Señalan que trabajan bajo constante amenaza y que salir a laborar se ha convertido en un riesgo permanente.
De acuerdo con los testimonios recogidos, la empresa venía recibiendo mensajes intimidatorios desde números telefónicos aún no identificados, así como advertencias directas dejadas en la puerta de su terminal, incluso acompañadas de balas. Las amenazas advertían represalias violentas si no se cumplía con el pago de cupos exigidos por los extorsionadores.
El ataque armado ocurrido este lunes reforzó el temor de los trabajadores, quienes consideran que los criminales estarían dispuestos a escalar la violencia. Las primeras diligencias apuntan a que detrás de estos hechos estaría la banda delictiva conocida como “Los Chuckys”, la misma que, según los transportistas, también estaría extorsionando a otras empresas del sector, como Minivisa. El caso ya se encuentra en investigación por parte de la Policía Nacional del Perú.


