El desabastecimiento de placas oficiales para motocicletas y mototaxis ha generado un escenario que favorece la informalidad. En el centro de Lima, la venta de matrículas adulteradas se realiza con total normalidad, mientras persiste la incertidumbre sobre la implementación de las nuevas placas aprobadas por decreto supremo.
Mercado informal crece en el centro de Lima
Comercios ubicados en la zona de Azángaro ofrecen placas para motocicletas y mototaxis en diversos formatos: con relieve, sin relieve, en aluminio o en bronce. Estos productos, de procedencia informal, se comercializan ante la escasez de matrículas oficiales, lo que ha convertido a esta área en un punto recurrente para conductores que buscan regularizar sus vehículos por vías no autorizadas.
Según indicó Karsten Kunckel, presidente de la Asociación Automotriz del Perú, la situación resulta contradictoria, ya que las placas falsas llegan a costar hasta el triple del valor de las oficiales. “Estamos ofreciendo la placa nueva de mayor tamaño a S/66.80, cuando las falsas cuestan el triple”, señaló.
Retraso normativo y falta de stock oficial
El problema se originó tras la decisión del Ministerio de Transportes y Comunicaciones de paralizar la emisión de las nuevas placas de mayor tamaño para motos y mototaxis, prevista para el 17 de diciembre. Aunque se dispuso prorrogar el uso de la matrícula azul, la Asociación Automotriz del Perú no contaba con stock suficiente, al haber preparado la distribución del nuevo formato conforme a lo establecido en la norma.
Kunckel precisó que actualmente existen 147 mil placas del nuevo modelo almacenadas y listas para su entrega. “No se justifica regresar a la placa azul cuando ya sabemos que se va a volver a la placa más grande. Esto implica un doble gasto innecesario para la comunidad motera”, sostuvo, al remarcar que el nuevo formato tiene el mismo precio y aprobación legal vigente.
Riesgos para los conductores
Mientras el mercado informal continúa operando sin restricciones visibles, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones evitó pronunciarse sobre el desabastecimiento y la proliferación de placas adulteradas. Esta situación expone a los conductores a sanciones administrativas y refuerza la expansión de un circuito ilegal que se nutre de la falta de claridad y ejecución en la política de matrículas vehiculares.

