Conductores de la conocida línea de transporte “JC” paralizaron parcialmente sus operaciones este viernes tras recibir amenazas extorsivas a través de mensajes de WhatsApp, en los que presuntos delincuentes advertían con atentados y homicidios si las unidades continuaban circulando sin “alinearse” con su organización.
De acuerdo con los transportistas, los mensajes intimidatorios fueron enviados un día antes, lo que motivó que gran parte de los choferes optara por no salir a laborar como medida preventiva. Horas después, algunos conductores decidieron retomar el servicio de manera gradual, aunque varias unidades permanecían aún al interior de la cochera principal de la empresa, ubicada en el distrito de Carabayllo.
OTRO CASO
La problemática no se limita a esta empresa. En el distrito de San Martín de Porres, transportistas del Grupo 10 también suspendieron sus operaciones desde hace dos días debido a recientes amenazas. Usuarios del servicio señalaron que esta paralización afecta su movilidad diaria, al tratarse de uno de los principales medios de transporte hacia zonas como Plaza Norte.
En tanto, en la zona este de Lima, un conductor de la empresa “Mandarino” fue víctima de un ataque armado. Representantes de la empresa señalaron que, si bien han sido afectados anteriormente por casos de extorsión, en este último atentado no se registraron mensajes previos ni nuevas amenazas tras el hecho.


